Los Brindis Masónicos

 

Extraído de la Revista Masónica del Perú

TOMO XLVI - # 205

Diciembre 1980

 

Los brindis en nuestros ágapes fraternales son siete, tienen una antigua tradición y una historia respetable dentro de la F:.M:. En referencia al quinto brindis hay mucho que recordar. De éste brindis, que tiene más de 140 años de antigüedad, conservamos solamente un breve enunciado: "Por todas las Logias de la Correspondencia y la Amistad y, por todos los Masones esparcidos sobre la faz de la tierra".

La primera referencia a los brindis figura en las Constituciones de Anderson del año 1723, en la que hay un verso que expresa textualmente: "Detengámonos para beber a la salud de nuestro Gran Maestro actual". Luego aparece una publicación editada en Francia en 1742 titulada "Los Secretos de los Francmasones", en los que se indican la secuencia de los brindis: por el Rey, por el Maestro de la Logia, por los Vigilantes de la Logia, por el Iniciado y por todos los Masones de la Logia.

El H:. Dermont en su libro masónico "Ahiman Rezon" publicado el año 1756 presenta un brindis, que en la página 36 expresa textualmente: "Por todos los Masones Antiguos, donde quiera que se encuentren, dispersos u oprimidos alrededor del mundo". El tema de Masones oprimidos y dispersos, aparece incluido en todos los Catecismos masónicos desde el año 1798, en que aparece en la "Clave del Maestro" del H:. Brown, hasta las "Lecciones de Claret" del año 1840.

En éste último catecismo, el tercer brindis expresa textualmente: "Por todos los pobres y afligidos Masones, donde quiera que se encuentren esparcidos en la faz de la tierra y el mar, deseándoles una pronta mitigación de sus aflicciones y un pronto retorno a su tierra natal, si ellos así lo desean".

Este generoso y fraternal recuerdo, por todos nuestros HH:. ausentes tiene un origen más remoto aún, pues hay una versión del mismo en el Libro Hebreo de Oraciones, codificado hace 1,100 años, cuya invocación recuerda prácticas aún más antiguas. La invocación que se recita dice: "Por todos nuestros hermanos de toda la casa de Israel, donde quiera que ellos sufran penurias o cautividad, ya se encuentren en el mar o en el desierto, quiera el Todopoderoso tener piedad de elllos y llevarlos del infortunio a la liberación, de la oscuridad a la luz y del vasallaje a la redención, ahora o prontamente, Amen.

Quator Coronaty